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El turismo necesitará más tecnología, velocidad y capacidad de adaptación para salir de la crisis

La transformación digital avanza con paso firme en el mundo del turismo. Es un sector con un peso relativo de algo más del 12% en el PIB que representa un 13% del empleo total generado en nuestro país, conocedor de la enorme influencia que tiene adoptar tecnología de última generación para asegurar su competitividad.

La tecnología ha cambiado o hecho surgir nuevos modelos de negocio, provocando que todos los sectores relacionados con la actividad turística se hayan tenido que adaptar para seguir generando una oferta al nivel de una demanda altamente tecnificada y acostumbrada al nuevo concepto de inmediatez, de poder encontrar todo lo que buscan desde un único lugar. La relación directa está clara: a mayor capacidad tecnológica, mayor cantidad de clientes. 

Todo ello es Transformación Digital, un concepto quizá algo abstracto, pero que aglutina mejoras de productos tecnológicos, reingeniería de procesos, “empoderamiento” de talento, compromiso con el cliente… La realidad que nos ha tocado vivir con COVID-19, hace que esta necesidad de transformación sea más necesaria ahora que nunca.

Tal y como  coincidimos en pensar mayoritariamente en el clúster, de las mega tendencias que engloban las diferentes opciones tecnológicas durante la década del 2020-2030 destacan 5G, IoT, BigData, Inteligencia Artificial y Block Chain, porque todas ellas impactarán en gran medida en el sector del turismo.

Big Data eleva a niveles insospechados la Inteligencia de Negocio, incorporando inmediatez a la variedad de información analizable. Después de cloud-computing, es una de las más disruptivas.

La IA ya está presente en prácticamente todo lo que podamos imaginar. La proliferación de chatbots, el uso del lenguaje natural, están cambiando muchos call centers, interactuando con el cliente final y con una capacidad ampliada por los algoritmos de aprendizaje.

A nivel de destinos y de los propios establecimientos, una implantación progresiva de IoT será un gran avance, aunque -a mi juicio- este sector está a expensas de una mayor implantación del 5G. Esta tecnología tiene un carácter más infraestructural, pero será uno de los principales vectores de transformación y de velocidad de adaptación, generando nuevos servicios y proveedores.

Y de todas, quizás sea block-chain la tendencia pendiente de proponer aportaciones a la cadena de valor turística, aunque no es descartable que se vayan incorporando, viendo las grandes inversiones que algunos de los principales players tecnológicos han realizado.

Percibimos la tecnología como un medio y no como un fin, y la transformación digital no es un tema elegible, sino una necesidad u obligación para seguir compitiendo en un escenario globalizado. Será vital para salir de la crisis en el turismo, que tendrá que reinventarse y transformarse muy rápido, con nuevos servicios, más valor de marca en términos de garantía de seguridad, nuevas capacidades para gestionar sus redes de distribución, etc. Todo ello tanto con un alto nivel de digitalización, como con un incremento de las capacidades de los trabajadores, cambios en la formación de personal, o aprendizaje de nuevos hábitos.

Las empresas del turismo deberán apoyarse en propuestas de valor altamente competitivas, de eficacia probada, que ofrezcan modelos de negocio con capilaridad a todos los niveles e independientemente de su tamaño. Desde Turistec siempre hemos abogado por nuestra capacidad de networking para transmitir conocimiento. Creemos que es el momento de actuar como con los valores de colaboración y transferencia.

La capacidad tecnológica será una de las palancas para la recuperación del sector, y la velocidad de aplicación, un elemento imprescindible que hoy condiciona como nunca cualquier planteamiento estratégico.

Jaume Monserrat

Presidente Turistec

 

 

 

 

 

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