La pandemia impulsa las soluciones robóticas y adelanta en más de un lustro su desarrollo

  • La foodtech sevillana Macco se asoció a Turistec este verano, ampliando su propuesta al sector turístico del clúster y apostando fuerte por la robótica como una aliada para ayudar en momentos tan complicados. Sus robots llegarán pronto a Francia, Rusia y México, países con los que se están cerrando acuerdos de distribución, y las administraciones públicas españolas se plantean incorporar sus módulos de desinfección en hospitales, principalmente de Andalucía

En Macco aseguran que la ‘robolución’ ha comenzado antes de lo que creíamos, y que si bien aún queda un largo camino por recorrer “tenemos que empezar a ver la robótica como lo que es: una aliada para ayudarnos a mejorar el mundo en el que vivimos. La tecnología nos llevará hacia un nuevo paradigma y nos brindará nuevas oportunidades”. Por ese motivo, la empresa con sede en Sevilla y asociada al clúster TIC-turismo Turistec desde este pasado verano, está acelerando sus propuestas tecnológicas y diversificando las funcionalidades de sus robots para contener la Covid-19. Hablamos con su CEO y fundador, Víctor Martín, justo la semana en la que se ha firmado un acuerdo con la Escuela de Hostelería de Leioa (Bizkaia) para seguir transformando e innovando en el vapuleado sector de la hostelería.

¿Cuáles son las principales ventajas de los robots desarrollados por Macco?

Básicamente, que nos permiten preparar y servir alimentos y bebidas de forma segura, llevar los pedidos desde la cocina o barra hasta la mesa y desinfectar los espacios… pero la contingencia ha acelerado la respuesta a necesidades más acuciantes, con el denominador común de la entrega sin contacto, y ahora se trata de garantizar a los clientes y empleados que el negocio ha sido dotado de medios tecnológicos para aportarles seguridad, sin renunciar a ofrecer una experiencia única a los consumidores. Con todo, es evidente el impacto en aspectos puramente empresariales, como la optimización de recursos al dejar las tareas tediosas y repetitivas a la tecnología, y la relación con los clientes a las personas. Nuestras soluciones incrementan la productividad y reducen los costes, sin que eso implique reducir puestos de trabajo. Además, nuestra tecnología permite recopilar grandes cantidades de datos sobre el negocio y servicio, que ayudarán en una futura toma de decisiones, y la conectividad entre los diferentes robots y dispositivos buscan una automatización colaborativa efectiva.

Hasta ahora se conocía a Macco principalmente por sus robots para la hostelería, un campo que no sólo no se abandona, sino por el que se sigue apostando con acuerdos como el alcanzado con la Escuela de Hostelería de Leioa para seguir innovando, pero ¿qué ha supuesto la pandemia para la empresa?

Es cierto que hasta ahora estábamos muy centrados en nuestro objetivo de investigar y desarrollar tecnología para transformar el sector del hospitality… hasta que llegó la crisis del coronavirus y nos pusimos inmediatamente a dar respuestas como la fabricación de mascarillas y pantallas faciales en nuestras impresoras 3D, que donamos a centros sanitarios, y a desarrollar Desinfection Dibo, un nuevo módulo de desinfección para la plataforma Dibo, capaz de pulverizar ácido hipocloroso y cubrir una superficie de 800 m2 a la hora. También contamos con tecnología para la detección de los primeros síntomas del Covid-19 con el modelo Bibot V.4, que se ha modificado para realizar tareas relacionadas con la pandemia, tales como la toma de temperatura, analizar el estado de la piel y hacer una estimación de la edad y el sexo de la persona. Y contamos con Thermo Reader Station, que es un tótem para la medición de temperatura que puede instalarse en cualquier establecimiento.

¿Qué módulo está teniendo ahora más demanda?

Sin duda, la citada unidad Desinfection Dibo. En estos momentos en muy importante dar soluciones que, además de ser efectivas, hacen que los clientes vean seguros los diferentes negocios. Un valor muy importante hoy en día.

¿Los robots de Macco, diseñados y desarrollados en España, dan el salto fuera del país?

Tenemos un gran abanico de clientes, y aunque las primeras unidades se ven en España, tenemos clientes internacionales que ya están haciendo pedidos. De hecho, estamos cerrando acuerdos de distribución para Francia, Rusia y México. Aquí estamos también en conversaciones con la administración para colocar nuestro robot para la desinfección en diferentes hospitales, principalmente en Andalucía, ya que su ventaja principal es que pueden trabajar en entornos con personas sin que sea perjudicial para la salud de estas.

¿Cuáles son vuestras previsiones para este otoño en cuanto a demanda y desarrollo?

Es muy difícil de saber… pero la robótica ha llegado para quedarse. Lo que está ocurriendo en estos momentos, nosotros teníamos previsto que ocurriera en un plazo de 5 a 10 años, pero esta situación lo ha acelerado todo. Los negocios, ahora más que nunca, son más receptivos a adquirir nuestra tecnología. Vivimos tiempos de incertidumbre y esta pandemia que sufrimos hace ver lo vulnerables que podemos llegar a ser, y que necesitamos de medios tecnológicos que aporten soluciones.